Los primeros diez minutos fueron tranquilos, con el City dominando la posesión pero sin encontrar ritmo ni fluidez en su juego. La primera advertencia del Stoke llegó en el minuto 18, tras una falta del City en el mediocampo que derivó en un rápido contragolpe. Robert Bozenik disparó desde 25 yardas, obligando a Ivor Pandur a realizar una buena parada.
El City respondió con un breve ataque. Joseph tuvo un disparo bloqueado en el área tras un buen trabajo de McBurnie, y poco después Pandur volvió a intervenir, deteniendo cómodamente un disparo raso de Bae Jun-ho desde la distancia.
A medida que avanzaba la primera mitad, el partido se volvió cada vez más disputado. Bozenik envió otro disparo directamente a las manos de Pandur en el minuto 26, antes de que Millar intentara un remate dentro del área del Stoke, provocando fuertes protestas por una posible mano de Tomas Rigo desde la grada sur.
El City entonces disfrutó de su mejor momento del partido. La presión constante culminó con Millar pasando el balón a Joseph justo fuera del área pequeña. Este se giró para preparar el disparo, pero una intervención defensiva –y nuevas reclamaciones de mano– frustró las opciones de los ‘Tigers’. Tras el saque de esquina resultante, el balón casi entra en la portería, pero Tommy Simkin reaccionó bien para despejarlo. El balón cayó a Charlie Hughes a unos diez yardas, cuyo disparo impactó en el travesaño, la ocasión más clara del City hasta el momento.
Esa ocasión fallada resultó ser costosa. En el minuto 39, el City no logró despejar el balón –una, dos, y luego una tercera vez– y fue castigado. Bae Jun-ho tuvo demasiado espacio y asistió a Bozenik, quien no perdonó desde corta distancia. Fue un gol decepcionante de conceder después de un período de presión, y otro ejemplo de la falta de rendimiento del City contra un rival con dificultades.
