Retinopatía de la prematuridad: qué es y cómo afecta a los recién nacidos
La retinopatía de la prematuridad (ROP), también conocida como retinopatía del prematuro, es una enfermedad ocular que puede afectar a bebés que nacen antes de tiempo o que pesan menos de 3 libras al momento de nacer. Esta afección ocurre cuando crecen vasos sanguíneos anormales en la retina, que es la capa de tejido sensible a la luz ubicada en la parte posterior del ojo.
Para realizar un seguimiento de la gravedad de la enfermedad, los médicos utilizan cinco etapas diferentes:
- Etapas 1 y 2: Los bebés en estas fases generalmente mejoran sin tratamiento y logran tener una visión sana, aunque los médicos los observan cuidadosamente para verificar que la condición no empeore.
- Etapa 3: Algunos bebés mejoran sin intervención, pero otros requieren tratamiento especializado para evitar que los vasos sanguíneos anormales dañen la retina y provoquen su desprendimiento, un problema que puede causar pérdida de visión.
- Etapa 4: En este nivel, los bebés presentan retinas parcialmente desprendidas y necesitan tratamiento.
- Etapa 5: La retina se desprende completamente. En esta etapa, los bebés pueden sufrir pérdida de visión o ceguera, incluso si reciben tratamiento.
Las etapas 4 y 5 se consideran muy graves y generalmente requieren cirugía. Debido a esto, los médicos suelen comenzar el tratamiento en la etapa 3 para proteger la visión del bebé y prevenir la ceguera.
