La empresa farmacéutica Abbott ha anunciado este miércoles una amplia campaña de retirada de sensores de glucosa en diecisiete países, incluyendo Bélgica, Francia y Estados Unidos. La medida se produce tras la identificación de un fallo que podría estar relacionado con siete fallecimientos, según informó la compañía a la AFP.
La operación afecta a “ciertos sensores FreeStyle Libre 3 y FreeStyle Libre 3 Plus” utilizados por pacientes diabéticos. Abbott detalló en un comunicado que las pruebas internas determinaron que algunos de estos sensores podrían proporcionar mediciones incorrectas de niveles bajos de glucosa. Hasta la fecha, la empresa ha recibido informes de 736 incidentes graves que podrían estar vinculados a este fallo.
Monitoreo continuo de glucosa
Los sensores de glucosa son herramientas clave en el manejo de la diabetes, ya que permiten el monitoreo continuo de los niveles de glucosa en sangre, ayudando a los pacientes a prevenir la hipoglucemia o la hiperglucemia, condiciones que, si no se tratan, pueden provocar coma o incluso la muerte.
Abbott precisó que los dispositivos defectuosos están relacionados con una única línea de producción. La compañía ha alertado a las autoridades sanitarias de los países donde se comercializaron los productos y ha iniciado el proceso de retirada. Se estima que, solo en Estados Unidos, se habrían distribuido alrededor de 3 millones de sensores defectuosos.
