La tensión fue el protagonista indiscutible en la más reciente comparecencia ante los medios de comunicación. En una conferencia de prensa que apenas alcanzó los dos minutos de duración, Ricky mostró un evidente malestar que no pasó desapercibido para los presentes.
El deportista se mostró visiblemente molesto, manteniendo una actitud cortante y defensiva durante el breve encuentro. La brevedad del intercambio, sumada a la actitud de Ricky, ha generado diversas reacciones tras una sesión que resultó ser, en palabras de los observadores, verdaderamente brutal por la falta de disposición al diálogo.
La postura del atleta durante este corto periodo de tiempo dejó claro que no estaba dispuesto a profundizar en los temas planteados, cortando de raíz cualquier intento de extender la conversación más allá de lo estrictamente necesario.
