La inteligencia artificial (IA) está avanzando hacia el mundo físico, integrándose en vehículos, robótica y otras máquinas autónomas que requieren comprender su entorno, tomar decisiones instantáneas y actuar con fiabilidad. Para lograr esto de forma segura y a gran escala, se necesita una capacidad de cómputo potente, eficiente y con una base segura y confiable a largo plazo. Esta oportunidad, valorada en billones de dólares, es el futuro de la IA física, y Arm está desarrollando la plataforma de cómputo que la impulsará.
Durante su Autonomy and AI Day, Rivian, un fabricante de automóviles innovador y nativo de la IA, presentó su plataforma de hardware de autonomía de tercera generación, desarrollada íntegramente internamente: la Rivian Gen 3 Autonomy Computer. En el núcleo de esta plataforma se encuentra un nuevo chip de autonomía personalizado, el Rivian Autonomy Processor (RAP1), que aprovecha la plataforma de cómputo de Arm. Este lanzamiento representa un hito clave en una nueva era de movilidad, donde las máquinas autónomas inteligentes pueden navegar por entornos complejos y dinámicos con confianza, precisión y seguridad.
Se trata de la IA física en acción: una inteligencia que no solo analiza el mundo, sino que interactúa y opera directamente en él.
El procesador de autonomía de Rivian, basado en la plataforma de cómputo de Arm
La base de la Rivian Gen 3 Autonomy Computer es el RAP1, un chip personalizado desarrollado en estrecha colaboración con Arm. Construido sobre Armv9, nuestra arquitectura más avanzada, este chip personalizado proporciona a Rivian una base sólida para la autonomía de próxima generación. La CPU Arm Cortex-A720AE, un diseño de generación v9, ayuda a impulsar la experiencia de autonomía: interpretando el entorno que rodea al vehículo, ejecutando los modelos de IA que predicen lo que sucederá a continuación y eligiendo acciones seguras y fiables en milisegundos.
En la plataforma de autonomía, la seguridad está presente en toda la cadena de cómputo, con Rivian incorporando procesadores Arm dedicados a funciones de seguridad en tiempo real que mantienen los sistemas autónomos funcionando de forma consistente y fiable. Este tipo de diseño de cómputo seguro es esencial para cualquier máquina autónoma que deba tomar decisiones en la carretera o en otros entornos dinámicos.

Gracias a que la plataforma de cómputo de Arm ofrece un alto rendimiento con un menor consumo de energía, Rivian puede habilitar la autonomía avanzada sin comprometer la autonomía ni la eficiencia, una ventaja esencial a medida que la inteligencia se acerca al borde tanto en vehículos como en otras máquinas autónomas. Todo esto proporciona a Rivian no solo las capacidades que necesita hoy, sino también una plataforma confiable que puede escalar a futuras generaciones de vehículos y otras aplicaciones de la IA física.
Dando forma al próximo capítulo de la autonomía
La plataforma de autonomía de tercera generación de Rivian es un claro ejemplo de cómo la IA profundamente integrada está remodelando lo que los vehículos y las máquinas pueden hacer. La inteligencia, la seguridad y el cómputo eficiente son fundamentales para el funcionamiento de la IA física en el mundo real. La plataforma de cómputo de Arm, construida sobre la arquitectura Armv9 de última generación, es fundamental para impulsar esta transformación, potenciando las capacidades de percepción, planificación y control de los sistemas autónomos del mañana.
Con socios como Rivian, Arm está a la vanguardia de este cambio. A medida que el mundo avanza hacia una economía de la IA física valorada en billones de dólares que abarca la movilidad, la robótica, la logística y la automatización industrial, Arm está proporcionando la base de cómputo inteligente, eficiente y segura que permitirá a los innovadores de todo el mundo construir las máquinas autónomas del futuro.
