La reciente pérdida de Robert Duvall, una leyenda de Hollywood, ha puesto nuevamente en el foco a su esposa, la actriz y guionista argentina Luciana Pedraza. Durante más de tres décadas, Pedraza acompañó al icónico actor con discreción y un apoyo incondicional, construyendo una historia de amor que continúa cautivando a sus seguidores.
Luciana Pedraza, nacida en Salta el 5 de enero de 1972 –compartiendo fecha de nacimiento con Duvall, aunque con 41 años de diferencia– pasó su juventud en Jujuy antes de establecerse en Buenos Aires. Fue en la capital argentina donde conoció al actor estadounidense, un encuentro que marcaría el rumbo de su vida.
Su historia de amor comenzó de manera fortuita en 1996, con una invitación a una fiesta y un flechazo inesperado. En aquel momento, Duvall se encontraba en Argentina por trabajo, y fue allí donde sus caminos se cruzaron. A pesar de la diferencia de edad, el vínculo se fortaleció, llevando a Pedraza a compartir la vida del actor en Estados Unidos y culminando en una boda en 2004.
Si bien su nombre se asocia inevitablemente al de Duvall, Luciana Pedraza ha forjado su propia trayectoria en el mundo del cine. Participó en películas como Assassination Tango (2002), escrita, producida, dirigida y protagonizada por el propio Duvall, y Wild Horses (2015). Además, demostró su talento como realizadora al escribir y dirigir el cortometraje documental Portrait of Billy Joe (2004).
La pareja compartía una pasión en común: el tango. Esta disciplina no solo profundizó su conexión con Argentina, sino que también se convirtió en un sello distintivo para Duvall, quien en numerosas ocasiones expresó su amor por este baile tras aprender sus primeros pasos en Buenos Aires. Su vínculo con Argentina se extendió al interior del país, especialmente con Salta, donde desarrollaron diversos proyectos.
Juntos, Pedraza y Duvall también se dedicaron a causas solidarias, cofundando The Robert Duvall Children’s Fund, una organización que brinda apoyo a niños y familias vulnerables, principalmente en el norte argentino, en colaboración con organizaciones locales. Su vida transcurría entre la residencia de Duvall en Virginia Occidental y sus frecuentes viajes a Argentina.
Tras el fallecimiento de Robert Duvall a los 95 años, la figura de Luciana Pedraza adquiere una nueva dimensión. Más allá de ser la esposa de un ícono del cine, Pedraza ha demostrado ser una directora que conecta mundos diversos como el cine, el tango, la vida rural y el compromiso social. Fue ella quien comunicó públicamente la triste noticia y lo despidió con un emotivo mensaje: “Para mí, él era todo”, palabras que resonaron en medios de todo el mundo.
