Un equipo de científicos ha descubierto cómo un enorme bloque de roca de 10.000 kilogramos se movió en Marte. El hallazgo, realizado por la investigadora Lonneke Roelofs de la Universidad de Utrecht, resuelve un misterio que había desconcertado a la comunidad científica durante años.
Durante mucho tiempo, se especuló sobre la posibilidad de que la presencia de agua en Marte fuera la responsable de la formación de surcos similares a los de los ríos y del desplazamiento de estos bloques rocosos. Sin embargo, Roelofs demostró, a través de la recreación de flujos de lodo, que el agente responsable no es el agua, sino el dióxido de carbono (CO2).
La investigadora explica que los procesos observados en Marte son mucho más rápidos que los movimientos de rocas en lugares como las llanuras salinas de Death Valley en la Tierra. Las imágenes de Marte no son continuas; existe un intervalo de tiempo considerable entre ellas. Una roca que se desplaza 100 metros en tres años, según Roelofs, no significa que el flujo de lodo haya tardado tres años en moverla. El desplazamiento puede ocurrir en cuestión de segundos, y el resultado se observa en una fotografía tomada años después.
También se consideró la posibilidad de que el viento fuera el causante, pero otros científicos señalaron que la atmósfera marciana es demasiado tenue para que esto sea posible.
La investigación de Roelofs proporciona una nueva comprensión de los procesos geológicos que ocurren en Marte y ayuda a descartar la hipótesis de que estos movimientos sean evidencia de la existencia de agua líquida o vida extraterrestre en el planeta rojo.
