La ropa con tecnología integrada, también conocida como “wearables”, está superando en popularidad y funcionalidad a los tradicionales brazaletes de seguimiento de la salud, según informes recientes. Estos dispositivos, que incluyen prendas con sensores incorporados, ofrecen un monitoreo más completo y discreto de diversas métricas de salud.
A diferencia de los brazaletes, que se limitan principalmente a la muñeca, la ropa inteligente puede integrar sensores en diferentes partes del cuerpo, permitiendo un seguimiento más preciso de parámetros como la frecuencia cardíaca, la respiración, la temperatura corporal y el nivel de actividad física. Esta mayor cobertura y comodidad están impulsando su adopción entre los consumidores.
La versatilidad de la ropa inteligente también es un factor clave. Desde camisetas que monitorean la actividad deportiva hasta ropa interior que rastrea la salud femenina, las aplicaciones son diversas y en constante expansión. Se espera que esta tendencia continúe a medida que la tecnología se vuelve más accesible y sofisticada.
