Conozca a una de nuestras dedicadas pediatras. En su tiempo libre, disfruta de películas animadas como «Sing» y recuerda con cariño «The Magic Finger» como su libro infantil favorito, un proyecto escolar que marcó su infancia. También atesora los recuerdos de sus «cabbage patch kids», sus juguetes preferidos de la niñez.
Su mayor inspiración proviene de su abuela, quien le enseñó la importancia de la compasión y despertó su deseo de ayudar a los demás. Fuera del trabajo, le encanta pasar tiempo con sus perros y disfrutar de la playa.
Lo que la motivó a dedicarse a la pediatría es la increíble resiliencia de los niños, una cualidad que la inspira profundamente, así como la alegría y la honestidad que aportan a su trabajo, algo único en comparación con otras especialidades.
Esta pediatra destaca por su habilidad para comunicarse de manera respetuosa, clara y tranquilizadora tanto con niños como con adultos. Es especialmente paciente y observadora, lo que le permite identificar señales no verbales que indican ansiedad o agobio en los pequeños. Prioriza la construcción de confianza, incluso si eso implica tomarse más tiempo, ponerse a la altura de los ojos del niño o utilizar el juego y el humor para reducir el miedo.
Para atender a pacientes con necesidades especiales, ofrece consultas más largas para casos complejos y colabora estrechamente con los padres para garantizar la mejor atención posible.
