El rover Curiosity de la NASA capturó una inusual panorámica del amanecer en el cráter Gale sin el ajuste de balance de blancos habitual, revelando tonos azules y grises en lugar del característico paisaje rojo de Marte. La imagen de la misión destaca los misteriosos acantilados de yardangs en el monte Sharp.
La vista matutina subvierte la percepción popular del vecino planetario. Los antiguos romanos bautizaron al cuerpo celeste en honor al dios de la guerra por su similitud con la sangre, mientras que los egipcios lo llamaban Her Desher, o «el rojo». Hoy en día, la cultura popular sigue vinculando el territorio con el óxido de hierro. Sin embargo, el rover de la agencia espacial estadounidense rompió esa costumbre visual al mantener el aspecto real de la luz matutina que registró su cámara.
Una panorámica tomada por la Mastcam a las 8:30 a. m. del sol 4.982
La panorámica recién difundida por la NASA se compone de seis imágenes individuales capturadas el 11 de agosto de 2026, que corresponden al sol 4.982 de la misión en el Planeta Rojo. El equipo técnico prefirió no aplicar correcciones cromáticas, lo que permitió preservar la atmósfera del amanecer marciano a las 8:30 a. m. en horario local, tal como detalla el informe de Mashable.
La NASA indicó en un comunicado oficial de la misión que se trató de «una elección artística».

La decisión deliberada de omitir el ajuste habitual de blancos busca mostrar la escena tal como el instrumento la registró. No obstante, definir los verdaderos colores de Marte resulta complejo debido a la distancia de la estrella, que se encuentra a una vez y media la separación entre la Tierra y el Sol, lo que reduce la luz directa a menos de la mitad, según explicó el investigador principal Mike Malin.
Los geólogos prefieren el balance de blancos frente a la luz cruda
Los científicos prefieren habitualmente las imágenes corregidas para estudiar la geología local. El polvo fino suspendido en la atmósfera tiñe de color anaranjado o butterscotch todo el entorno iluminado, ocultando los matices reales de las rocas bajo una capa opaca. Durante la tormenta global de polvo registrada en 2018, la toma sin compensación se tornó virtualmente monocromática, según advirtió Mark Lemmon, coin investigador de la Mastcam-Z del rover Perseverance.
Mike Malin, investigador principal del instrumento Mastcam de Curiosity, señaló que «la superficie de Marte está cubierta de polvo rosado y rojo que oculta la geología superficial».
El mismo especialista comparó el fenómeno atmosférico con la luz que atraviesa el humo de un incendio forestal en la Tierra. A su vez, Ashwin Vasavada, científico del proyecto en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California, señaló que el paisaje agreste evoca un trayecto por carretera a través de Monument Valley en Arizona, aunque con un cielo anaranjado y un amanecer de tonalidades azuladas.
El ascenso hacia la capa de yardangs en el monte Sharp
El objetivo geológico que corona la panorámica es una banda de acantilados esculpidos por el viento conocida como la capa de yardangs, que se extiende a lo largo de unos 16 kilómetros en las laderas noroccidentales del monte Sharp. El vehículo motorizado completó un ascenso histórico en su trayecto, superando 1 kilómetro de desnivel acumulado desde su llegada al cráter Gale en 2012 y su posterior subida a la montaña de 5.000 metros en 2014.

Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, afirmó que «la capa de yardangs desentona. Es del color equivocado, las capas se inclinan en un ángulo extraño y casi parece pegada».
Los expertos estiman que esta formación anómala se añadió a la estructura estratificada de la montaña tras un largo periodo de erosión que dejó una discordancia geológica. Según la agencia Reuters y su cobertura en español, una de las hipótesis principales apunta a que el depósito podría estar compuesto por cenizas procedentes de antiguas erupciones volcánicas acaecidas hace aproximadamente tres mil millones de años.
La llegada prevista a la base de los acantilados en 2027
Tras superar etapas enfocadas en crestas con formas de tela de araña y transitar por estratos ricos en sulfatos y carbonatos que atestiguan un pasado húmedo de lagos y corrientes fluviales, el robot continuará su ruta durante el próximo año. Los responsables científicos de la misión proyectan alcanzar la base de los yardangs en algún momento de 2027.
Una vez junto a las enigmáticas formaciones rocosas, el equipo planea desplegar el brazo robótico del explorador para extraer muestras directas y esclarecer el origen exacto de los acantilados que hoy se divisan a la distancia en las mañanas marcianas.
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