Alemania acusó a Rusia este viernes de llevar a cabo un ciberataque contra su sistema de control de tráfico aéreo, así como una campaña de desestabilización durante las recientes elecciones legislativas. En respuesta, el gobierno alemán ha citado al embajador ruso en Berlín para presentarle las acusaciones.
Según un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, el servicio de inteligencia militar ruso, GRU, es responsable del ataque informático perpetrado en agosto de 2024 contra la seguridad aérea alemana. Berlín atribuye este ataque al colectivo de hackers APT 28, también conocido como Fancy Bear.
Además, el portavoz declaró: “Podemos afirmar formalmente que Rusia intentó, a través de la campaña Storm 1516, influir y desestabilizar tanto las últimas elecciones al Bundestag [Parlamento alemán, en febrero] como, de forma continua, los asuntos internos de la República Federal de Alemania”.
La embajada rusa en Berlín ha rechazado categóricamente estas acusaciones. En un comunicado transmitido a la Agencia France-Presse, la representación diplomática rusa afirmó que el embajador ruso rechazó “las acusaciones de implicación de estructuras estatales rusas en estos incidentes y, de manera general, en las actividades de grupos de hackers”.
Desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, varios países europeos han acusado a Rusia de llevar a cabo una guerra “híbrida” contra ellos, que combina medios no convencionales como el sabotaje y las campañas de desinformación. El portavoz alemán aseguró que Berlín posee “pruebas absolutamente sólidas” de la implicación de Moscú en ambos casos, aunque no las detallará para proteger el trabajo de sus servicios de inteligencia. Asimismo, anunció que, “en estrecha concertación con nuestros socios europeos, se tomará una serie de medidas de represalia para que Rusia pague el precio de sus ataques híbridos”.
