Moscú, 8 de enero de 2026 – Rusia advirtió este jueves que cualquier despliegue de tropas occidentales en Ucrania sería considerado un “objetivo militar legítimo”, tras el anuncio de Gran Bretaña y Francia de planes para enviar una fuerza multinacional al país en caso de un alto el fuego.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso calificó de “declaraciones militaristas” las emitidas por una coalición de gobiernos occidentales pro-Ucrania, señalando que estas representan una escalada de peligro.
La respuesta de Rusia se produce por primera vez después de una reunión celebrada el martes en París, donde Gran Bretaña y Francia firmaron una declaración de intenciones sobre el futuro despliegue de fuerzas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, sugirió que el despliegue podría involucrar a miles de soldados franceses. Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que se establecería un marco legal para permitir que “fuerzas británicas, francesas y de países aliados operen en territorio ucraniano, asegurando los cielos y mares de Ucrania y reconstruyendo sus fuerzas armadas”.
Rusia “advierte que el despliegue de unidades militares occidentales, instalaciones militares, depósitos y otras infraestructuras en territorio ucraniano se considerará una intervención extranjera, que representa una amenaza directa no solo para la seguridad de Rusia, sino también para la de otros países europeos”, según el comunicado emitido por Moscú.
“Todas estas unidades e instalaciones serán consideradas objetivos militares legítimos de las Fuerzas Armadas rusas.”
El comunicado añade que “las recientes declaraciones militaristas de la llamada coalición de la voluntad y del régimen de Kiev constituyen un verdadero ‘eje de guerra’”.
“Los planes de estos participantes se están volviendo cada vez más peligrosos y destructivos para el futuro del continente europeo y sus habitantes, quienes también están siendo obligados por los políticos occidentales a financiar estas aspiraciones con su propio dinero”.
Law enforcement officers stand guard near the Spasskaya tower of the Kremlin and St Basil’s Cathedral during New Year celebrations in central Moscow, Russia, on Dec 31, 2025. (Photo: Reuters)
Rusia, que lanzó una invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, argumenta que se vio obligada a intervenir para evitar que Ucrania fuera absorbida por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y utilizada como plataforma de lanzamiento para amenazar a Rusia. Moscú ha reiterado consistentemente que no aceptará el estacionamiento de fuerzas occidentales en territorio ucraniano.
Ucrania y sus aliados acusan a Moscú de librar una guerra de estilo imperialista destinada a apoderarse del territorio de su vecino, del cual actualmente controla casi el 20%. Sostienen que Ucrania necesita garantías de seguridad firmes como parte de cualquier acuerdo de paz para prevenir otra invasión rusa en el futuro.
Estados Unidos ha descartado el envío de sus propias tropas a Ucrania, pero su enviado especial, Steve Witkoff, declaró en la reunión del martes en París que el presidente Donald Trump “apoya firmemente” los protocolos de seguridad destinados a disuadir futuros ataques contra Ucrania.
