Rusia ha intensificado significativamente sus operaciones militares tras el fin de la tregua con Ucrania, provocando una escalada de violencia que ha generado profunda preocupación en Europa debido a la proximidad de los enfrentamientos con las fronteras de la OTAN.
Ataques masivos en Kiev y despliegue de drones
La capital ucraniana, Kiev, ha sido blanco de bombardeos rusos intensos que han dejado, al menos, 21 personas fallecidas. Estos ataques forman parte de una ofensiva a gran escala que ha marcado un punto crítico en el conflicto.
El presidente Volodímir Zelenski informó que Rusia lanzó más de 1.560 drones, describiendo esta operación como el ataque más violento registrado desde el comienzo de la guerra.
Avances territoriales en el este
En el ámbito operativo, se ha reportado que las fuerzas rusas han logrado tomar el control de la localidad de Nikolaevka, situada en la región oriental de Ucrania.
Reacciones internacionales y tensión diplomática
La intensificación de las agresiones ha provocado respuestas diplomáticas inmediatas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Hungría ha convocado al embajador ruso en respuesta a los recientes ataques con drones ejecutados en territorio ucraniano.
