Tailandia en la cuerda floja: ¿Logrará asegurar los derechos de transmisión del Mundial 2026 antes del inicio?
El gobierno tailandés enfrenta una carrera contra el tiempo para garantizar que los aficionados puedan seguir el Mundial de la FIFA 2026, que comienza el próximo 12 de junio. Según fuentes oficiales, el costo de los derechos de transmisión —estimado en 1.300 millones de baht (aproximadamente 40 millones de dólares)— ha generado dudas sobre su viabilidad económica y la falta de apoyo del sector privado.
El dilema económico y la presión del tiempo
El ministro de Deportes tailandés, Supamas Inthawong (conocido como «ศุภมาส»), admitió hoy que el presupuesto asignado para la compra de los derechos de transmisión del torneo es insuficiente en comparación con las exigencias de la FIFA. En declaraciones a medios locales, explicó que la combinación de un economía nacional en ralentización y la falta de horarios favorables para los patrocinadores privados ha complicado las negociaciones.
«El contexto económico actual no es propicio para asumir un gasto de esta magnitud, especialmente cuando el sector privado no muestra interés en patrocinar la transmisión», declaró el ministro. Agregó que el gobierno está evaluando alternativas para reducir costos, incluyendo la posibilidad de renegociar el paquete de derechos o buscar acuerdos con operadores regionales que permitan compartir gastos.
Mientras tanto, el primer ministro Anutin Charnvirakul reafirmó el compromiso de su administración de ofrecer transmisión gratuita para todos los ciudadanos, pero advirtió que esto dependerá de la aprobación final del presupuesto por parte del Consejo de Ministros, cuya decisión se espera para los próximos días.
La FIFA explora opciones con otros mercados
En un giro inesperado, fuentes cercanas a la FIFA revelaron que la organización está en conversaciones avanzadas con India para cerrar un acuerdo de transmisión en vivo del Mundial 2026. Este movimiento ha aumentado la presión sobre Tailandia, donde los aficionados ya expresan su frustración ante la incertidumbre.
Un informe de la Comisión de Servicios de Transmisión de Tailandia (กสทช.) señala que, de no concretarse la compra de los derechos a tiempo, el país podría quedarse fuera de la cobertura oficial del torneo, limitando el acceso a plataformas no autorizadas o piratas.
¿Qué sigue?
El gobierno tailandés tiene hasta mediados de junio para definir su estrategia. Mientras tanto, los fanáticos tailandeses —uno de los mercados más apasionados de Asia— esperan con ansias que sus autoridades resuelvan el impasse. La pregunta clave sigue siendo: ¿Logrará Tailandia asegurar su lugar en el Mundial 2026, o quedará fuera del festejo global?
La decisión del Consejo de Ministros, prevista para esta semana, será determinante. Mientras tanto, la FIFA avanza con sus planes en otros mercados, dejando a Tailandia en una posición cada vez más vulnerable.
