Rusia lanza un ataque masivo con misiles balísticos contra Kiev
Rusia ejecutó durante la madrugada del domingo uno de los ataques con misiles balísticos más intensos contra la capital ucraniana desde el inicio de la invasión a gran escala hace más de cuatro años. La ofensiva, que se prolongó durante varias horas tras comenzar aproximadamente a la 1:30 a.m. hora local, dejó un saldo de al menos una persona fallecida y 16 heridos en Kiev, según informaron las autoridades locales.
El ataque formó parte de una operación combinada a gran escala en todo el territorio ucraniano. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó 41 misiles y 125 drones de ataque, de los cuales 25 proyectiles fueron identificados como misiles balísticos. El presidente Volodímir Zelenski señaló que la mayor parte de este armamento tuvo como objetivo principal la ciudad de Kiev.
Impacto en la infraestructura y respuesta de emergencia
Los bombardeos provocaron incendios en cinco distritos de la capital, incluyendo los sectores de Sviatoshynskyi, Shevchenkivskyi, Solomyanskyi, Desnianskyi y Dnipro. Los daños se extendieron a edificios residenciales, oficinas, instalaciones industriales, un dormitorio y diversos vehículos.
En el distrito de Sviatoshynskyi, los equipos de rescate lograron extraer a cuatro personas de una vivienda privada en llamas. Paralelamente, en el distrito de Shevchenkivskyi, los servicios de emergencia rescataron a residentes de un edificio de tres pisos afectado por el fuego. Imágenes posteriores al ataque mostraron un gran cráter y fachadas de edificios calcinadas. Además, el vestíbulo de la estación de metro Lukyanivska sufrió un colapso parcial debido a la onda expansiva, lo que obligó a su cierre temporal.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la ejecución de un «ataque masivo», alegando que sus objetivos fueron instalaciones de la industria de defensa y centros logísticos. Específicamente, Moscú afirmó haber atacado plantas de producción de drones Flamingo, componentes para misiles guiados Neptune y una terminal postal que, según Rusia, almacenaba bienes de doble uso y sistemas robóticos.

La creciente presión sobre la defensa aérea
La frecuencia de estos ataques ha aumentado drásticamente en las últimas semanas. Residentes de la capital, como Viktoria Shejko, de 32 años, relataron el impacto psicológico de la situación: Solía ser una vez a la semana o incluso más raramente, pero ahora, si no es todos los días, es día por medio
.
La capacidad de interceptación de Ucrania se ha convertido en una preocupación central. Aunque las fuerzas ucranianas lograron neutralizar 18 misiles y 108 drones durante esta incursión, 23 misiles y 10 drones lograron impactar en 20 ubicaciones. Este desempeño sugiere que Ucrania ha logrado reponer parte de su inventario de interceptores Patriot, un sistema vital para contrarrestar misiles balísticos, cuya alta velocidad y trayectoria los hacen extremadamente difíciles de derribar. Sin embargo, el presidente Zelenski ha reiterado que la protección contra estos proyectiles es una prioridad constante y que el suministro de interceptores es una necesidad diaria.
Contexto regional: ataques contra el sector energético
Simultáneamente a la agresión sobre Kiev, el conflicto se ha extendido al sector energético y marítimo en el mar Negro. Un ataque contra dos buques cisterna, el *ASIA* y el *NISSOS*, en la terminal del Consorcio de Oleoductos del Caspio (CPC) cerca de Novorossiysk, provocó un incendio en uno de los navíos y obligó a detener las operaciones de carga.
El presidente Zelenski confirmó además que unidades de seguridad y del ejército ucraniano atacaron tres depósitos de petróleo en la región rusa de Stavropol y otra instalación de combustible en la misma zona. Estos eventos reflejan una intensificación en los ataques mutuos contra la infraestructura logística y energética. Mientras tanto, el futuro del apoyo defensivo sigue en debate; si bien el presidente estadounidense Donald Trump ha expresado su disposición a otorgar licencias a Ucrania para la producción local de misiles Patriot, los analistas advierten que la implementación de un proyecto de tal magnitud tomaría meses o incluso años antes de tener un impacto real en el campo de batalla.

Lectura relacionada
