Michael O’Leary, CEO de Ryanair, la mayor aerolínea de Europa, ha propuesto una controvertida solución para abordar lo que considera un “problema de talento” en la política. En una entrevista concedida al Financial Times, O’Leary argumentó que los salarios de los primeros ministros y miembros del gabinete deberían elevarse a un mínimo de 1 millón de libras esterlinas anuales.
El ejecutivo defiende que los políticos deben ser mejor remunerados, citando a Singapur como un ejemplo de país que ofrece altos salarios a sus funcionarios públicos. O’Leary reconoció que expresar esta idea podría ser “suicidio político”, pero insistió en que una remuneración elevada es esencial para una gestión de calidad. Esta declaración se produce en un momento en que el propio O’Leary podría recibir un paquete de bonificación de aproximadamente 100 millones de euros, vinculado a su desempeño en Ryanair.
PROPUESTA DE GESTIÓN RADICAL
Conocido por sus críticas directas a las figuras políticas, O’Leary también compartió sus opiniones radicales sobre la administración del Estado. El CEO afirmó que gestionaría un país como si fuera su propia empresa, declarando:
“Recortaría drásticamente las ayudas sociales. Diría ‘ve y busca trabajo’. Cortaría la ayuda a todos, incluso a aquellos que no puedan trabajar.”
O’Leary justificó este enfoque como orientado a la eficiencia, recordando que políticas como los cargos adicionales por equipaje implementadas en Ryanair han modificado el comportamiento de los pasajeros y reducido el tiempo de espera de los aviones en tierra a 25 minutos.
