Un nuage de polvo sahariano está sobrevolando actualmente una parte de Europa, impulsado por fuertes vientos en altura. Los científicos del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) están monitoreando de cerca la situación, rastreando el movimiento de esta nube de aerosoles a nivel continental y pronostican que se dirigirá hacia el noroeste de Europa.
Este fenómeno no es inusual, ya que cada año, es posible observar arena del Sahara sobrevolando Bélgica. De hecho, la última vez que esto ocurrió fue en noviembre de 2025. Sin embargo, es importante tener precaución, ya que esta arena puede rayar los vehículos.
Cuando estas partículas finas se mezclan con las precipitaciones, pueden producir lo que se conoce como “lluvia roja” o “lluvia de sangre”, debido al color rojizo que dejan los depósitos después de la evaporación del agua. A pesar de su apariencia llamativa, los expertos aseguran que no representa un riesgo para la salud en las condiciones actuales.
Según Mark Parrington, científico senior del CAMS, la exposición a este tipo de polvo no es inusual en esta época del año. Los flujos de polvo sahariano hacia Europa y el Atlántico Norte son frecuentes, especialmente cuando los vientos del sur transportan estas partículas a largas distancias.
El penacho observado está compuesto principalmente por polvo del desierto del Sahara, con trazas de humo proveniente de quemas estacionales en África ecuatorial. Se prevé que algunas regiones del oeste de Europa podrían verse afectadas por depósitos en el suelo, especialmente si llueve.
Las consecuencias esperadas son principalmente visuales, con una fina capa de polvo que puede depositarse en coches, ventanas y otras superficies expuestas. Los científicos no prevén riesgos sanitarios particulares en las condiciones actuales, aunque sí advierten que podría rayar las superficies recién lavadas.
