Un incidente de sabotaje que pudo haber tenido graves consecuencias para la Armada alemana ha llegado a su fin con la detención de dos sospechosos en el puerto de Hamburgo. Las autoridades han arrestado a un hombre rumano de 37 años y a un ciudadano griego de 54, ambos empleados del puerto, quienes son acusados de intentar dañar varios buques de guerra.
Según las investigaciones, los detenidos habrían desactivado interruptores de seguridad electrónicos, retirado tapones de los tanques de combustible, perforado tuberías de suministro de agua e incluso vertido más de 20 kilogramos de grava abrasiva en un motor de uno de los barcos.
La agencia de la Unión Europea Eurojust ha declarado que, de no haber sido detectadas, estas acciones habrían provocado daños importantes en las embarcaciones y retrasado su salida, poniendo en peligro las operaciones de la Armada alemana. Las autoridades continúan investigando los motivos detrás de este sabotaje.
