¿Alguna vez te has encontrado en una reunión virtual con muchos participantes, deseando poder separar a algunas personas para una conversación rápida y enfocada? ¿O quizás has necesitado dividir un grupo grande en equipos más pequeños para una lluvia de ideas o trabajo de proyecto? Precisamente ahí es donde entran en juego las salas de grupos de Microsoft Teams, y, sinceramente, son un cambio radical para que la colaboración en línea se sienta más dinámica y productiva.
Imagínalo de esta manera: eres el director de una orquesta virtual. Tienes a todos tocando juntos, pero a veces necesitas enviar a los violines a practicar un pasaje específico o que la sección de metales trabaje en una armonía particular. Las salas de grupos te permiten hacer precisamente eso, creando espacios más pequeños e íntimos dentro de tu reunión principal.
Antes de empezar, es importante tener en cuenta algunas cosas clave. En primer lugar, esta función está diseñada principalmente para la aplicación de escritorio de Microsoft Teams, ya sea en tu PC o Mac. No se puede configurar en un dispositivo móvil o a través de la versión web. Y, crucialmente, debes ser el organizador de la reunión o tener privilegios de presentador para administrar estas salas. ¡No puedes simplemente entrar en la reunión de otra persona y empezar a crear subgrupos!
¿Cómo se hace esto? La forma más sencilla es hacerlo durante la reunión. Una vez que la reunión esté en curso, busca el icono de ‘Salas’ en los controles de la reunión. Haz clic en él y se te pedirá que decidas cuántas salas necesitas, hasta un máximo de 50, ¡lo cual es bastante! Luego, eliges cómo se asignan los participantes: ‘automático’ distribuirá a todos al azar, o ‘manual’ te permite elegir quién va a dónde. Una vez que haces clic en ‘Crear salas’, estarán listas.
Después de crear las salas, puedes ajustar las asignaciones. Si elegiste la opción manual, puedes arrastrar y soltar personas en salas específicas. La opción ‘Mezclar’ es útil si quieres aleatorizar las asignaciones después de la configuración inicial. Una vez que todos estén donde quieres, puedes abrir las salas. Puedes abrirlas todas a la vez o elegir abrir una específica si lo necesitas.
Lo realmente útil es que, mientras las salas de grupos estén activas, tú, como organizador, puedes entrar en cualquiera de ellas. Es como poder visitar diferentes reuniones informales para verificar, ofrecer orientación o simplemente escuchar. También puedes enviar anuncios a todas las salas de grupos simultáneamente, perfecto para dar una actualización del tiempo o una instrucción rápida. Y cuando sea hora de reunir a todos, un simple clic en ‘Cerrar salas’ devolverá a todos los participantes a la reunión principal.
Hay algunas configuraciones muy útiles que puedes ajustar. Puedes establecer un límite de tiempo para las sesiones de grupos, lo cual es excelente para mantener las discusiones enfocadas y asegurarte de volver a la agenda principal a tiempo. Las salas se cerrarán automáticamente cuando se agote el temporizador. Otra gran función es asignar copresentadores para administrar las salas. Esto puede ser muy útil si necesitas ausentarte o si quieres compartir la carga de organización. Recuerda, solo una persona puede administrar activamente las salas a la vez.
Para aquellos que prefieren planificar con anticipación, incluso puedes precrear salas de grupos antes de que comience la reunión. Simplemente abre la invitación a tu reunión desde tu calendario de Teams, busca la opción ‘Salas de grupos’ y puedes configurar tus salas y asignar participantes allí. Requiere un poco más de preparación, pero significa que puedes empezar con buen pie cuando comience la reunión.
En última instancia, las salas de grupos tienen como objetivo hacer que tus reuniones virtuales sean más flexibles y atractivas. Reducen la formalidad de un grupo grande y permiten una colaboración más específica y eficaz. Así que la próxima vez que planifiques una reunión de Teams, considera cómo estos pequeños subgrupos podrían ayudar a tu equipo a conectarse y crear de manera más efectiva.
