Contrario a la creencia popular, la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en mujeres, superando ampliamente al cáncer de mama. Las enfermedades del corazón son responsables de cerca del 40% de los fallecimientos femeninos, mientras que el cáncer de mama representa aproximadamente el 4%.
El infarto y el accidente cerebrovascular continúan siendo los riesgos más significativos para la salud de las mujeres. Sin embargo, una gran parte de estos problemas son prevenibles. Factores como la presión arterial, los niveles de colesterol, la glucosa, el peso, la actividad física y los antecedentes familiares son elementos clave en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Prestar atención a estos aspectos no es una cuestión menor, sino una inversión real en la salud del corazón y, por ende, en la salud femenina en general. Cuidar el corazón es, en definitiva, cuidar la salud de la mujer.
