Sam Altman, el director ejecutivo de OpenAI, compareció en el tribunal en el marco de un proceso judicial contra Elon Musk, donde defendió la actual estructura comercial de la empresa y negó haber traicionado al empresario.
Durante el juicio, Altman defendió la transición de OpenAI hacia un modelo con fines de lucro, rechazando las acusaciones de haber abandonado la misión original de la organización. El testimonio se produce en medio de un enfrentamiento legal donde el CEO de OpenAI ha tenido que responder a cuestionamientos planteados por el abogado de Musk sobre la transparencia de las revelaciones y posibles mentiras.
Uno de los puntos más destacados de la comparecencia fue la afirmación de Altman respecto a las ambiciones previas de Musk, señalando que el empresario habría querido obtener el 90% de OpenAI.
Además, Altman testificó sobre una conversación mantenida con Musk acerca de la seguridad de la inteligencia artificial, la cual describió como «estremecedora» (hair-raising).
