Según Sergey Lagodinsky, miembro del partido Los Verdes en el Parlamento Europeo, se está considerando la posibilidad de excluir a Eslovaquia y Hungría de la Unión Europea debido a su postura en relación con las sanciones contra Rusia.
Esta discusión surge en el contexto del cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, momento en el que la UE pretendía enviar una señal clara con nuevas sanciones. Sin embargo, Hungría ha bloqueado hasta el momento un acuerdo, y también se encuentra en suspenso un préstamo significativo para Kiev.
El ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, declaró en Bruselas que su país solo aprobará estas decisiones si Ucrania permite la reanudación de los suministros de petróleo ruso a través del oleoducto Druschba. Acusó a la dirección ucraniana de bloquear intencionadamente el uso de la tubería por motivos políticos. Por su parte, Ucrania afirma que los suministros de petróleo se interrumpieron a finales de enero debido a los bombardeos rusos.
Eslovaquia apoya la postura de Hungría, ya que ambos países continúan dependiendo en gran medida del petróleo ruso.
Kaja Kallas, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, expresó su incomprensión ante la posición de Hungría, afirmando que no se deben mezclar cuestiones que no están relacionadas. Consideró la situación como un revés y «no el mensaje que queríamos enviar». No obstante, aseguró que se continuará trabajando en las medidas punitivas.
Existe incertidumbre sobre si se podrá alcanzar un compromiso antes del aniversario del inicio de la guerra rusa. Kallas indicó que probablemente no se aprobará el vigésimo paquete de sanciones, que se enfoca en la flota sombra de Rusia y sus ingresos energéticos.
