La Industria de las Mutualidades de Seguros (IMQ) ha defendido el papel de la sanidad privada como un complemento y colaborador esencial en la gestión de epidemias. Según la organización, la colaboración entre los sectores público y privado es crucial para fortalecer la respuesta ante situaciones de crisis sanitaria.
IMQ destaca que la sanidad privada puede aportar recursos adicionales, capacidad de respuesta y experiencia especializada para apoyar al sistema nacional de salud en momentos de alta demanda, como durante una epidemia. La coordinación efectiva entre ambos sectores permite optimizar la utilización de los recursos disponibles y garantizar una atención adecuada a todos los ciudadanos.
La organización enfatiza que su objetivo no es competir con el sistema público, sino complementarlo y trabajar de manera conjunta para mejorar la salud de la población. IMQ considera que la sanidad privada puede desempeñar un papel importante en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades, así como en la investigación y el desarrollo de nuevas terapias.
