Santé Québec está replanteando su gobernanza, buscando un equilibrio entre un liderazgo centralizado y una gestión de proximidad. Esta estrategia, que se revela como una herramienta de gestión clave, busca combinar eficiencia y capacidad de respuesta a las necesidades locales.
La organización se propone una transformación profunda, integrando una cultura de creación de valor en todos sus niveles. Este nuevo enfoque implica una reestructuración que busca optimizar los procesos y mejorar la calidad de los servicios de salud ofrecidos a la población de Quebec.
La estrategia se basa en un principio fundamental: conciliar la dirección estratégica centralizada con la autonomía de las unidades locales. De esta manera, se espera lograr una mayor agilidad y adaptabilidad a los desafíos del sistema de salud.
