La Secretaría de Salud (SSA) informó contar con un inventario de 23 millones 529 mil 075 vacunas contra el sarampión para atender a la población a nivel nacional. Además, se han adquirido un total de 27 millones 364 mil 605 dosis, lo que asegura la capacidad de respuesta del programa de inmunización ante las necesidades epidemiológicas y operativas del país.
Al 23 de enero de 2026, se han aplicado 12 millones 240 mil 453 vacunas contra el sarampión. La SSA enfatizó que la disponibilidad de vacunas es suficiente para completar los esquemas de vacunación y reforzar la cobertura en los grupos prioritarios y aquellos con rezago.
¿Quiénes deben vacunarse? Grupos prioritarios y población rezagada
La vacunación contra el sarampión se dirige principalmente a niñas y niños de 1 y 18 meses de edad, edades clave para completar el esquema de vacunación en la primera infancia y mantener la protección individual y comunitaria.
También se incluye a la población rezagada de 2 a 9 años, así como a personas de 10 a 49 años que no tengan constancia de haber completado su esquema de vacunación. Adicionalmente, se prioriza la vacunación de personal de salud, personal educativo y jornaleros agrícolas, debido a su alta movilidad y mayor riesgo de exposición al virus.
“Dosis cero” en menores de 6 a 11 meses y su aplicación en brotes
La SSA contempla la aplicación de una “dosis cero” a niñas y niños de 6 a 11 meses como una medida para ampliar la protección en edades tempranas, especialmente en zonas con un alto riesgo epidemiológico.
En zonas con brotes activos, se administra una dosis “0” a menores de 6 a 12 meses como parte de la estrategia de control, con el objetivo de interrumpir las cadenas de transmisión y proteger a la población infantil más vulnerable.
Vigilancia epidemiológica y genotipificación: monitoreo constante del sarampión
La SSA mantiene un monitoreo permanente del comportamiento epidemiológico del sarampión a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Este sistema permite la detección temprana de casos, su confirmación de laboratorio y la identificación de los genotipos circulantes, en cumplimiento con los compromisos internacionales en materia de vigilancia sanitaria.
El análisis en laboratorio y la genotipificación son fundamentales para rastrear la transmisión del virus, diferenciar entre casos importados y cadenas de contagio locales, y comprender los patrones de circulación viral.
Respuesta ante el primer caso importado en 2025
Tras la detección del primer caso importado de sarampión el 14 de febrero de 2025, la SSA activó de inmediato los protocolos internacionales de contención. Entre las acciones implementadas se encuentran los cercos epidemiológicos, con vacunación en un radio de 25 manzanas alrededor de cada caso confirmado, y la búsqueda activa de posibles contactos.
Se intensificó la vacunación para asegurar la inmunización completa de la población, ampliando la edad de vacunación hasta los 49 años, con especial atención a los jornaleros agrícolas debido a su movilidad. La SSA también mantiene una coordinación constante con las entidades federativas, especialmente en los estados con mayor incidencia.
Comunicación pública y colaboración internacional
Durante 2025, se retomaron las Semanas Nacionales de Vacunación y la Semana Nacional de Salud Pública para aumentar la cobertura de vacunación, reducir los rezagos y acercar los servicios de salud a la población objetivo. Además, se implementó una campaña de comunicación a nivel nacional a través de diversos medios.
La SSA reporta una estrecha colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y otros organismos internacionales, fortaleciendo la cooperación y la alineación con los estándares regionales e internacionales en materia de vigilancia, contención y respuesta ante brotes.
Llamado a la población: revisar cartilla y completar esquemas de vacunación
La Secretaría de Salud reiteró su llamado a madres, padres y cuidadores a revisar la Cartilla Nacional de Salud de sus hijos y acudir a las unidades médicas para completar los esquemas de vacunación. La vacuna contra el sarampión es segura, gratuita y altamente efectiva, y su aplicación es fundamental para proteger a la población.
La SSA reafirmó su compromiso de contener la transmisión del sarampión, reducir las complicaciones y evitar las defunciones, priorizando la protección de los grupos más vulnerables. Con cifras oficiales de disponibilidad, compra y aplicación, la autoridad subraya su respuesta programática y epidemiológica para mantener la cobertura de vacunación y mitigar los riesgos de propagación del virus.
