Una familia residente en Hougang, Singapur, ha denunciado sufrir picaduras de mosquitos de manera continua durante más de dos meses, una situación que ha provocado cicatrices visibles y un creciente estado de angustia.
Dania, residente del Bloque 430 de Hougang Avenue 6, relató que ella y su hija comenzaron a ser picadas alrededor del 10 de marzo. Según explicó, no se trató de un incidente aislado, sino de un problema que persistió semana tras semana, extendiéndose posteriormente a su hijo y a su empleada doméstica.
La preocupación de la madre radica especialmente en que su hija es propensa a las picaduras de insectos. Dania señaló que las marcas han afectado la apariencia de la piel y que algunas podrían tardar mucho tiempo en desaparecer, a pesar del uso de lociones, cuidados y tratamientos.
Ante la posibilidad de una infestación en su zona, la residente contactó a la Agencia Nacional del Medio Ambiente (NEA) los días 27 de abril y 5 de mayo. Tras una inspección realizada el 28 de abril, la NEA no encontró criaderos de mosquitos en el sitio específico de Dania.
Sin embargo, la agencia informó que inspecciones posteriores en bloques vecinos, llevadas a cabo el 28 y 29 de abril, sí revelaron la presencia de criaderos en las inmediaciones. La NEA aseguró que dichos hábitats fueron «destruidos en el acto» y que se tomarían medidas contra los responsables.
Asimismo, la agencia comunicó a la residente que previamente se habían liberado en su zona mosquitos Wolbachia-Aedes machos, los cuales no pican ni transmiten enfermedades.
