Una conexión Wi-Fi lenta o almohadas incómodas son molestias menores. Lo preocupante es cuando, en un lugar desconocido, comenzamos a preocuparnos por nuestra seguridad. Dormir en un hotel, especialmente en viajes solitarios, a menudo nos hace sentir menos seguros que en nuestra propia casa.
Una experimentada azafata revela su truco
Nina Bolders, azafata con 15 años de experiencia viajando por todo el mundo y fundadora de Fly Me to the Vegan Buffet, ha compartido un sencillo método que aplica en casi todos los hoteles.
Según explica, incluso en un establecimiento de lujo de cinco estrellas, es importante tener una seguridad adicional. Esto permite dormir más tranquilos, con la certeza de que nadie entrará en la habitación sin ser notado, ni de noche ni mientras uno se ducha.
Un vaso en la puerta en lugar de una alarma
Su método es sorprendentemente simple. La azafata coloca un vaso o una taza cerca de la puerta, a veces en el pomo, y otras veces en el suelo justo debajo de la puerta. Si alguien intenta abrirla, el recipiente caerá y hará ruido.
Este sonido no solo puede despertar a una persona dormida, sino también disuadir eficazmente a un intruso. Los ladrones suelen buscar oportunidades fáciles, y un ruido inesperado actúa como una señal de advertencia.
Un truco sencillo que no cuesta nada
Aunque pueda sonar extraño, esta “alarma casera” es una de las formas más económicas de aumentar la sensación de seguridad en un hotel. No es necesario comprar bloqueos adicionales ni llevar consigo pesadas protecciones.
En muchos hoteles también se puede solicitar un cuña especial para la puerta, que la bloquea desde el interior por la noche y dificulta su apertura.
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Fuente: Mirror.co.uk
