Investigadores han descubierto que aplicar señales electroquímicas a las bacterias puede modificar la disposición espacial de sus proteínas, mejorando la transferencia de electrones.
Según declaraciones de Chen, muchos estudios han utilizado señales eléctricas en bacterias, pero este descubrimiento revela que las señales electroquímicas pueden alterar directamente los patrones proteicos dentro de la célula.
Este avance podría tener implicaciones significativas en diversos campos, incluyendo la biotecnología y la ingeniería de sensores biológicos.
