Marruecos, anfitrión de la Copa Africana de Naciones, tuvo una oportunidad de oro para levantar el trofeo el pasado domingo en Rabat. Un penalti a favor de los locales en el minuto 90+8, tras una falta de El Hadji Malik Diouf sobre Brahim Díaz, parecía encaminarles hacia la victoria.
Sin embargo, la reacción del entrenador de Senegal, Pape Thiaw, fue contundente. Ordenó a sus jugadores abandonar el terreno de juego, provocando una interrupción de 17 minutos. La insistencia de Sadio Mané fue clave para que el equipo senegalés regresara, pero Brahim Díaz falló el penalti, enviando el balón a las manos del portero Édouard Mendy y forzando la prórroga con un empate 0-0.
Finalmente, Pape Gaye, centrocampista del Villarreal, se convirtió en el héroe de Senegal al marcar el gol de la victoria en el minuto 94 con un disparo de zurda. Con este triunfo, los ‘Leones de Teranga’ consiguen su segundo título continental en las últimas tres ediciones.
Marruecos, por su parte, ve frustrada su aspiración de conquistar el campeonato por segunda vez en su historia, tras el título logrado en 1976, y deberá esperar hasta 2027 para buscar la revancha.
La polémica no tardó en estallar. Walid Regragui, seleccionador de Marruecos, criticó duramente a Senegal, acusándolos de una actitud vergonzosa. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, también calificó los hechos como inaceptables.
«La imagen del fútbol africano es lamentable, con más de 10 minutos de interrupción mientras el mundo observaba», declaró Regragui, en una comparecencia que fue confirmada por la Federación Marroquí de Fútbol.
«La Federación Marroquí de Fútbol anuncia que emprenderá acciones legales contra la CAF y la FIFA debido a la salida del campo del equipo nacional de Senegal durante la final contra Marruecos, tras la concesión del penalti. Fue una decisión correcta que afectó al juego y al rendimiento de los jugadores».
A pesar de la protesta formal presentada por Marruecos, la CAF ha confirmado que el resultado de la final no será modificado.
