La pequeña Lieke, de casi 2 años y medio, falleció repentinamente a causa de sepsis, una forma grave de intoxicación sanguínea. Sus padres, Meran y Joëlle Bosgraaf, de Coevorden, han creado la fundación “Stichting Voor Lieke” para concienciar sobre los peligros de esta enfermedad, a menudo subestimada.
Según informan los padres, Lieke parecía simplemente enferma, pero su estado se deterioró rápidamente en cuestión de días. “De repente, se convirtió en un trapo flojo”, lamentan. La fundación busca alertar a otras familias sobre los signos de sepsis, que pueden incluir somnolencia repentina, dificultad para respirar y piel anormalmente pálida o fría, especialmente en niños pequeños.
“Si podemos salvar incluso una vida, valdrá la pena”, afirman los padres, destacando la importancia de la detección temprana y la atención médica inmediata. La fundación “Stichting Voor Lieke” tiene como objetivo proporcionar información y animar a las personas a buscar ayuda médica de inmediato ante cualquier duda.
Los padres describen cómo, en el hospital, no pudieron hacer nada por Lieke durante las dos horas previas a su fallecimiento. “No pudimos sostenerla, no pudimos hablar con ella. Solo pudimos observar y, de repente, ya no estaba”, expresaron con profundo dolor.
