Sídney contará con su primera catedral romana católica en más de un siglo, la cual formará parte de un complejo integrado de 7,7 hectáreas ubicado en el suburbio norte de Waitara.
El diseño del proyecto estará liderado por el arquitecto irlandés Niall McLaughlin, ganador de la Medalla de Oro Real del Royal Institute of British Architects, quien trabajará en conjunto con la firma ejecutiva australiana Hayball. La construcción destacará por el uso de estructuras de piedra arenisca y marcos de madera, inspirándose en los acantilados locales y la cuenca de los ríos Hawkesbury y Nepean.
Se prevé que la nueva catedral sea un elemento unificador para más de 250,000 católicos pertenecientes a más de dos docenas de parroquias de la Diócesis de Broken Bay, la cual abarca desde la costa norte inferior hasta la Central Coast.
Además del espacio religioso, el recinto incorporará un nuevo campus educativo que incluirá el colegio católico St Leo’s y una sede de CatholicCare destinada a brindar apoyo a personas mayores y personas con discapacidad.
La obra se financiará mediante una combinación de capital institucional de la iglesia y una campaña de recaudación de donaciones filantrópicas. Por su parte, el arzobispo Anthony Randazzo, quien fue promovido recientemente por el Papa Leo XIV a un cargo legal senior en el Vaticano, se mantendrá como administrador temporal de la diócesis para supervisar el proyecto antes de trasladarse a Roma.
