El Sierra Club denuncia que el proyecto de planta de gas de Mon Power encarecerá las facturas eléctricas en Virginia Occidental sin garantías
CHARLESTON, W.Va. — El Sierra Club presentó este viernes un testimonio directo en el caso de la Certificate of Public Convenience and Necessity (CPCN) que evalúa el proyecto de una planta de gas de ciclo combinado de 1.200 megavatios (MW) propuesta por Mon Power. La iniciativa, valorada en 2.480 millones de dólares, se construiría junto a la ya existente central térmica de carbón Fort Martin, sin que esta última retire primero sus unidades obsoletas e ineficientes.

Según los argumentos presentados por la organización ambientalista, la justificación de Mon Power para este megaproyecto —que se enmarca en un supuesto déficit de 116 MW en 2029— se basaría en una demanda futura y especulativa: un centro de datos de 1.000 MW cuya construcción aún no tiene contrato firmado con el desarrollador. Esto significa que la planta, diseñada para atender principalmente a ese centro de datos, podría no llegar a operar nunca, pero los costos de construcción —cuyo peso recaería sobre los consumidores residenciales— ya estarían garantizados.
El Sierra Club advierte que el proyecto no solo incrementaría los costos para los hogares de Virginia Occidental, sino que también duplicaría la contaminación en las comunidades cercanas. Además, la compañía eléctrica solicita a la Public Service Commission (PSC) del estado la llamada «autoridad de abandono», un mecanismo que dejaría a los ciudadanos en la obligación de pagar por la planta incluso si esta nunca se materializa.
«Los virginianos no pueden permitirse facturas más altas, ya sea por alimentos, combustible o electricidad», declaró Lisa Di Bartolomeo, organizadora de la campaña Beyond Coal del Sierra Club en Virginia Occidental. «Mon Power quiere dejar a los consumidores de este estado con una mala inversión que no desean financiar, todo para construir una planta de gas que serviría principalmente a un centro de datos externo. No deberíamos pagar por decisiones que benefician a empresas ajenas a nuestra región, ni asumir una deuda de 2.480 millones de dólares por un proyecto que podría no concretarse».
El testimonio presentado por el Sierra Club subraya que el proyecto no solo es económico y ambientalmente insostenible, sino que también representa un riesgo para la estabilidad financiera de los ciudadanos, quienes ya enfrentan presiones inflacionarias en otros sectores clave.
