El 4 de diciembre de 2025, farmacéuticos internos de Northern Health y estudiantes de último año de Medicina (MD4) de la Northern Clinical School (Universidad de Melbourne) participaron en una innovadora simulación interprofesional diseñada para prepararlos para la práctica hospitalaria real.
Desarrollado en respuesta a las opiniones de los participantes, el programa surgió de la incertidumbre expresada por los farmacéuticos internos sobre cómo abordar al personal médico, así como de las lagunas identificadas por los estudiantes de medicina en sus conocimientos de farmacología y comprensión del papel del farmacéutico hospitalario.
“Jeff Khoshaba, Farmacéutico Jefe de Educación, y yo nos conectamos en una conferencia reciente y nos dimos cuenta de que nuestros estudiantes compartían necesidades de aprendizaje similares. Esta colaboración no solo ha creado una experiencia de aprendizaje divertida y valiosa para ellos, sino que también ha destacado cómo la colaboración interdepartamental en la educación médica puede beneficiar a todos los involucrados”, afirmó Pip Wills, Especialista en Enseñanza de Simulación de la Northern Clinical School, Universidad de Melbourne y Médico de Emergencias del Hospital Northern Epping.
Para abordar estas necesidades, el personal de la Farmacia de Northern Health y la Northern Clinical School co-diseñaron una simulación realista de “turno de noche”, que reflejaba el entorno acelerado y de alta presión de un hospital después del horario laboral.
Durante la simulación:
- Grupos de cuatro estudiantes de medicina rotaron a través de seis estaciones de pacientes simuladas.
- Recibieron llamadas telefónicas simuladas de enfermeras de sala solicitando asesoramiento clínico.
- Los farmacéuticos internos completaron sus responsabilidades en las salas y atendieron sus propias llamadas del personal de enfermería.
- Se animó a ambos grupos a colaborar en tiempo real, consultando y resolviendo problemas juntos, tal como lo harían durante un turno real.
El ejercicio concluyó con una sesión informativa conjunta que exploró escenarios clínicos y de comunicación clave, seguida de sesiones específicas de cada profesión para consolidar el aprendizaje.
La retroalimentación de los participantes ha sido abrumadoramente positiva. Tanto los estudiantes de medicina como los farmacéuticos internos informaron un aumento de la confianza, una mejor comprensión de los roles de cada uno y una mayor apreciación de la importancia de la colaboración interprofesional para brindar atención al paciente segura y eficaz.
Un estudiante de medicina comentó: “Tener a un farmacéutico involucrado en la simulación la hizo mucho más realista. Me ayudó a entender cuándo y cómo involucrar a los farmacéuticos para brindar una mejor atención al paciente”.
La retroalimentación y la evaluación continuas seguirán refinando la simulación para garantizar que satisfaga las necesidades de los estudiantes y refleje las realidades cambiantes de la práctica clínica.
