Según filtraciones publicadas por varios medios de comunicación internacionales, entre ellos Reuters, The New York Times y Al Jazeera, líderes del régimen de Bashar al-Assad estarían planeando un “levantamiento armado” contra el nuevo gobierno sirio. Varios nombres emergen como posibles líderes de decenas de miles de combatientes.
Si bien Bashar al-Assad, quien se trasladó a Rusia a finales de 2024, parece haberse resignado en gran medida a la idea de vivir en el exilio en Moscú, según fuentes citadas por Reuters, otras figuras prominentes en su círculo íntimo estarían activamente buscando restaurar el poder.
Las filtraciones sugieren la existencia de dos equipos trabajando en la misma dirección. El primero estaría liderado financieramente por el multimillonario Rami Makhluf, mientras que el segundo estaría encabezado por el general Kamal Hassan, exjefe de la inteligencia militar.
El primer equipo: Financiamiento de Rami Makhluf y liderazgo militar de Suhail al-Hassan
Suhail al-Hassan, excomandante de las fuerzas especiales, viaja desde Moscú a diversas ubicaciones a pesar de estar sujeto a sanciones internacionales. Se ha reunido con colaboradores en Líbano, Irak e incluso dentro de Siria, según mensajes de texto que revelan sus paraderos, tal como informa el New York Times en un extenso informe.
Al-Hassan, conocido entre sus partidarios como “El Tigre”, está asociado con una política de tierra arrasada y es acusado de ordenar ataques contra civiles y de cometer numerosas masacres.
Como antiguo aliado de Rusia, fue uno de los primeros en ser evacuado por Moscú tras el colapso del régimen, según cuatro exoficiales.
Las comunicaciones revelan planes de Suhail al-Hassan para regresar a Siria. Los documentos también muestran tablas enviadas por al-Hassan que detallan el número de combatientes y la cantidad de armas en diferentes pueblos del oeste de Siria.
Al-Hassan envió las tablas al “Comandante General de nuestras fuerzas militares y armadas”, como lo describió, informándole que había verificado más de 168.000 combatientes, con detalles sobre el armamento: 20.000 combatientes con acceso a ametralladoras, 331 con cañones antiaéreos, 150 granadas antitanque y 35 francotiradores que aún conservan sus armas. Firmaba cada mensaje con la misma rúbrica: “Su servidor, con rango de guerrero sagrado”.
Al-Hassan no mencionó el nombre de su comandante en los mensajes. ¿Quién es este Comandante General? El New York Times cita a tres participantes en los planes que afirman que Suhail al-Hassan está trabajando con Rami Makhluf, quien también huyó a Moscú.
Rami Makhluf se erige como el «Salvador»
Rami Makhluf, primo de Bashar al-Assad, monopolizó durante años muchos sectores de la economía siria y acumuló una vasta fortuna antes de tener diferencias con Bashar y su esposa Asma. En sus conversaciones y mensajes a sus seguidores, se presenta como el “salvador” que regresará al poder después de liderar la “gran batalla”, basándose en un discurso religioso y relacionando los acontecimientos con profecías del fin de los tiempos en la tradición chiíta, según Reuters.
Las publicaciones de Makhluf en Facebook y sus mensajes en WhatsApp a personas cercanas revelan su creencia de que Dios le otorgó el dinero y el poder para poder desempeñar el papel de salvador en una profecía chiíta sobre la batalla de Armagedón en Damasco. Makhluf cree que el fin del mundo ocurrirá después de que termine el mandato del presidente estadounidense Donald Trump. Makhluf se refiere públicamente al presidente sirio Ahmed al-Sharaa como “al-Sufyani”, un título de una figura que aparece en algunas narraciones chiítas sobre el fin de los tiempos, que lo describe como un tirano que difunde la corrupción y comete atrocidades, y cuya tierra será tragada como castigo por su opresión.
Líderes militares se unen a Suhail al-Hassan y Makhluf
El general Ghayath Dalla, comandante de una de las brigadas de la Cuarta División, que anteriormente dirigía Maher al-Assad, trabaja con Suhail al-Hassan.
Los documentos también muestran la adhesión del general Qahtan Khalil a Makhluf y Suhail al-Hassan. El dinero se transfiere de Makhluf a través de Hassan y Khalil. Ambos afirmaron, en documentos revisados por Reuters, que habían formado una fuerza leal a Makhluf de 54.053 personas dispuestas a luchar, incluidos 18.000 oficiales, distribuidos en 80 batallones y grupos dentro y alrededor de las ciudades de Homs, Hama, Tartus y Latakia. Sin embargo, muchos de los soldados reclutados durante el régimen de Assad abandonaron la lucha cuando este cayó.
Hassan y Khalil no respondieron a las solicitudes de Reuters para comentar su papel en la transferencia de fondos.
El coronel piloto Muhammad Youssef Hasouri, acusado de llevar a cabo la masacre de Khan Sheikhoun con armas químicas en 2017, se unió a ellos. Es comandante de un escuadrón de aviones (Su-22) en la base aérea de al-Shayrat y es originario de la ciudad de Tal Kalakh en la campiña de Homs.
Suhail al-Hassan escribió que funcionarios iraníes trasladaron a Hasouri y a otros 20 pilotos a un hotel en Líbano, y que expresaron su disposición a permanecer y unirse a la rebelión si se cubrían sus gastos de manutención. Un exfuncionario del régimen de Assad, que dijo estar en contacto con Hasouri, confirmó la veracidad de esta historia en octubre de 2025, pero dijo un mes después que los planes se habían derrumbado y que la red más amplia que Dalla y Hassan habían intentado formar estaba comenzando a desmoronarse.
Detalles financieros
Uno de los directores financieros de Makhluf le dijo a Reuters que había gastado al menos seis millones de dólares en salarios. Los comprobantes de pago y los recibos de recepción, preparados por sus asistentes financieros en Líbano, mostraron que Makhluf gastó cerca de un millón de dólares en mayo y que un grupo de cinco mil combatientes recibió 150.000 dólares en agosto.
En uno de los mensajes, Ghayath Dalla le dijo a Hassan que había distribuido 300.000 dólares mensuales a combatientes y líderes, a un promedio de entre 200 y 1.000 dólares mensuales. También solicitó la aprobación para comprar equipos de comunicación por satélite por unos 136.600 dólares.
En otras conversaciones, Dalla proporcionó detalles sobre reuniones con líderes de milicias iraquíes pro-iraníes, en las que discutieron formas de contrabandear armas a los rebeldes sin provocar ataques israelíes ni caer en manos de las autoridades sirias. También habló sobre reuniones con posibles financiadores.
Otros mensajes revelaron su retroceso sobre planes de asesinato y planes para comprar o distribuir drones y misiles antitanque, algunos de los cuales, según él, estaban escondidos dentro de Siria.
El segundo equipo liderado por el general Kamal Hassan
Incesantemente, Kamal Hassan, jefe de la inteligencia militar durante el régimen de Bashar al-Assad, continúa realizando llamadas telefónicas y enviando mensajes de voz a líderes y asesores, expresando su gran indignación por la pérdida de su influencia y trazando ambiciosas visiones de cómo gobernaría la costa siria.
Kamal Hassan declaró en un mensaje de voz a través de WhatsApp a su círculo cercano en la primavera pasada, al que tuvo acceso Reuters: “¡Kamal Hassan no se sentará en una silla de madera por unos días!”. Un oficial que lo conoció durante el verano dijo que Hassan finalmente se mudó para vivir en una villa de tres pisos en un suburbio de Moscú. Según dos personas familiarizadas con los movimientos de Hassan, se reunió una vez con Maher al-Assad desde entonces y mantiene estrechas relaciones con los rusos.
El coordinador de operaciones de Hassan en Líbano dijo que el exjefe de la inteligencia militar había gastado 1,5 millones de dólares desde marzo en 12.000 combatientes en Siria y Líbano. Hassan dijo en otro mensaje de voz a través de WhatsApp en abril pasado, que parecía dirigido a los líderes: “Tengan paciencia, mi gente, y no entreguen sus armas… y nosotros devolveremos su dignidad”.
Rivalidad entre Rami Makhluf y Kamal Hassan
Reuters ha descubierto que Kamal Hassan y Rami Makhluf están gastando millones de dólares para formar fuerzas leales a cada uno de ellos. Tienen representantes en Rusia, Líbano y los Emiratos Árabes Unidos.
Para contrarrestarlos, el nuevo gobierno sirio recurrió a otra persona leal a Assad, un amigo de la infancia del nuevo presidente, Ahmed al-Sharaa. Este hombre, Khaled al-Ahmed, fue comandante de fuerzas paramilitares durante el régimen de Assad antes de cambiar su lealtad a mitad de la guerra después de que el presidente depuesto se volviera en su contra.
La misión de este hombre es convencer a los alauitas, tanto a los exsoldados como a los civiles, de que su futuro está con la nueva Siria.
La investigadora Ansar Shahoud, que ha estudiado la situación en Siria durante más de una década, dijo: “Lo que está sucediendo es una extensión de la lucha por el poder que prevalecía en el régimen de Assad. La competencia continúa hasta ahora, pero en lugar de ser con el fin de congraciarse con Assad, se ha convertido en un intento de crear una alternativa a él que lidere a la comunidad alauita”.
Los detalles del plan se basan en entrevistas con 48 personas con conocimiento directo del mismo, todas las cuales solicitaron permanecer en el anonimato. Reuters también revisó registros financieros, documentos operativos y mensajes de texto y voz intercambiados.
Los principales conspiradores, Kamal Hassan y Rami Makhluf, están en profunda discordia y sus esperanzas de obtener el apoyo de Rusia, que antes era el principal partidario político y militar de Assad, se desvanecen.
En una breve declaración en respuesta a los hallazgos de Reuters, al-Ahmed, el responsable del dossier alauita en el gobierno, dijo que “trabajar para lograr la recuperación y erradicar las raíces del odio sectario y honrar a los muertos es el único camino hacia una Siria capaz de reconciliarse consigo misma”.
Los líderes sobre el terreno dijeron que los combatientes reciben salarios bajos y reciben dinero de ambos lados. Ahmed al-Shami, gobernador de Tartus, señaló que el número de posibles combatientes es “de decenas de miles”.
Uno de los principales coordinadores militares leales a Hassan le dijo a Reuters que la lucha es la única forma de restaurar la dignidad de los alauitas. El coordinador, un exoficial de la inteligencia militar del régimen de Assad que actualmente reside en Líbano, agregó: “Alabamos a Dios de que hasta ahora no hayan muerto más alauitas de los que murieron a pesar de todo lo que ha sucedido, tal vez mueran otros mil o dos mil, pero debe haber un cordero sacrificial para proteger a la secta”.
F.Y. (Reuters)
