El capitán Smit Machchhar evitó una tragedia aérea en un vuelo de Flydubai con destino a Tel Aviv tras un ataque en plena cabina, que provocó un drástico descenso de la aeronave antes de que los pasajeros intervinieran para reducir al agresor.
El vuelo FZ1073 de la aerolínea Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv con 182 personas a bordo, sufrió un intento de secuestro en pleno vuelo el pasado miércoles 3 de octubre de 2026. Según las investigaciones y los relatos oficiales, el copiloto omaní Hamam al-Hammami atacó por la espalda al comandante indio Smit Machchhar con un hacha de emergencia dentro de la cabina de mando.
La agresión desencadenó una violenta caída en picada de la aeronave, un Boeing 737 MAX, que perdió miles de metros de altura en cuestión de segundos mientras se cernía sobre el desierto arábigo. Pasajeros a bordo, entre ellos varios ciudadanos israelíes que regresaban de vacaciones, describieron momentos de desesperación extrema mientras el avión se precipitaba hacia el vacío.
La lucha en la cabina y el descenso en picada del vuelo FZ1073
El ataque comenzó de manera repentina. De acuerdo con el testimonio ofrecido por el capitán Machchhar en una conversación telefónica con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, el copiloto le pidió permiso para rezar, un procedimiento habitual en las travesías, antes de propinarle un fuerte golpe en la parte posterior de la cabeza.
«Mi primer pensamiento fue que había un daño catastrófico en la aeronave y algo no iba bien. Pero luego, después de eso, el golpe siguió viniendo uno tras otro, y fue entonces cuando me di cuenta de que no era el avión; era el otro tipo que estaba en la cabina conmigo.»
Capitán Smit Machchhar, comandante del vuelo de Flydubai
A pesar de sufrir heridas cortantes y una pérdida casi total de la visión debido a la sangre, el piloto indio reunió sus últimas fuerzas. Con la aeronave descendiendo rápidamente tras la manipulación de los mandos por parte del atacante, Machchhar logró accionar el mecanismo de apertura de la puerta blindada.
La bajada abrupta de la nave alcanzó los 16,625 pies en poco más de 30 segundos, según los datos de la investigación difundidos por agencias internacionales. Atrás quedaron escenas de profundo pánico entre los pasajeros, incluidos niños y familias enteras que se aferraban a la esperanza de sobrevivir.
La intervención de los pasajeros y la recuperación de los mandos
Cuando la puerta de la cabina se abrió parcialmente, varios pasajeros que se encontraban en las primeras filas respondieron de inmediato al grito de auxilio. Entre ellos destacaron el empresario Tal Samuel, el pasajero Daniel Schlichter, Zvika Manes, Asaf Rajuan y un fontanero israelí llamado Yaniv Hayoun, quienes se abalanzaron sobre el copiloto para neutralizarlo.
«Decidí que íbamos a sobrevivir, intentar sobrevivir, para salvar a mi familia.»
Zvika Manes, pasajero del vuelo
Mientras se libraba el combate cuerpo a cuerpo en el acceso a la cabina, Tal Samuel advirtió que los asientos de los pilotos estaban vacíos y que el avión continuaba perdiendo altitud. Samuel instó a otros pasajeros con formación aeronáutica a tomar el control del aparato para estabilizarlo.
Un equipo de tripulación de reserva que viajaba a bordo asumió el mando de la aeronave y desvió su rumbo hacia Arabia Saudí. El avión aterrizó de emergencia en el Aeropuerto Príncipe Sultán bin Abdulaziz en Tabuk, donde los servicios médicos atendieron a los heridos y las autoridades saudíes detuvieron al agresor.
Investigación internacional y antecedentes del copiloto en el extranjero
Tras el incidente, el fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos calificó formalmente el suceso como un acto terrorista. Las autoridades de seguridad de múltiples países iniciaron pesquisas para esclarecer el trasfondo y las motivaciones del copiloto Hamam al-Hammami, de 29 años y nacionalidad omaní.
Investigaciones preliminares revelaron que el sospechoso había trabajado anteriormente en aerolíneas como Oman Air y Royal Air Maroc antes de incorporarse a Flydubai ocho meses antes del ataque. Fuentes de seguridad internacionales y reportes de prensa indicaron que al-Hammami había residido en Australia entre 2014 y 2017 con una visa de estudiante para cursar estudios de ingeniería, un historial que ahora es escrutado por agencias como la Policía Federal Australiana y la inteligencia ASIO.
Asimismo, perfiles en redes sociales vinculados al atacante mostraron publicaciones con imágenes de figuras de Al-Qaida difundidas poco después de la agresión. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que la información recopilada en los interrogatorios apunta a que el copiloto había experimentado un proceso de adoctrinamiento islamista radical, aunque las fuentes israelíes estiman preliminarmente que actuó en solitario sin conexiones directas con células gubernamentales o internacionales.
Reconocimientos oficiales y el estado de los heridos en Tabuk
El primer ministro indio, Narendra Modi, elogió públicamente a Smit Machchhar por su entereza ante el peligro extremo.
Por su parte, Benjamin Netanyahu mantuvo una conversación telefónica con el capitán herido, quien permanece bajo cuidado médico en un hospital de Tabuk. Durante el intercambio, el mandatario israelí calificó al piloto como un héroe de la aviación mundial y lo invitó a visitar Israel para recibir un reconocimiento oficial.
En el mismo centro médico, el capitán expresó su deseo de reencontrarse con el doctor Shota Musaev, un dentista que viajaba como pasajero y prestó los primeros auxilios para suturar sus heridas tras colaborar en la inmovilización del atacante.
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