El skin cycling es una técnica dermatológica que integra dos principios fundamentales: la introducción gradual de retinoides y la limitación de la exfoliación. Según los especialistas, este método busca optimizar el cuidado de la piel mediante una rutina estructurada que combina el uso de productos activos con periodos de descanso.
¿En qué consiste el método?
La esencia del skin cycling radica en la aplicación sistematizada de principios que los dermatólogos ya prescribían de manera aislada. El enfoque principal es evitar la irritación mediante el uso controlado de retinoides, evitando la exfoliación simultánea o excesiva. Este protocolo permite que la piel se recupere durante los días en los que no se aplican ingredientes activos más potentes.

Principios fundamentales del tratamiento
De acuerdo con las prácticas dermatológicas actuales, el éxito de este régimen depende de dos pilares básicos:
- Introducción lenta de retinoides: Se busca que la piel desarrolle tolerancia al compuesto, evitando reacciones adversas por una aplicación agresiva desde el inicio.
- Restricción de exfoliantes: Se desaconseja el uso de exfoliantes en los días de tratamiento con retinoides para prevenir daños en la barrera cutánea.
