Existe un creciente debate sobre qué debería suceder con el software de los productos de hardware cuando estos alcanzan el final de su vida útil (EOL, por sus siglas en inglés). La idea de obligar a las compañías a liberar el código fuente de dicho software está ganando terreno.
Si bien se reconoce que se han logrado algunos avances en esta área, la discusión central se mantiene: ¿debería ser una obligación legal para los fabricantes mantener la funcionalidad de sus productos a través del open source, incluso después de que ya no se fabriquen o se vendan?
