Los soldados ucranianos que regresan del frente no solo enfrentan las heridas visibles de la guerra, sino también una batalla silenciosa contra las adicciones, según relatan testigos recogidos por The Guardian. Muchos describen haber consumido alcohol, drogas o medicamentos para soportar el estrés extremo, el trauma y la falta de sueño durante meses en las trincheras. Al volver a la vida civil, algunos encuentran difícil dejar esos hábitos, que se convirtieron en mecanismos de supervivencia pero ahora ponen en riesgo su salud mental y física. Los servicios de salud en Ucrania están empezando a responder con programas especializados de desintoxicación y apoyo psicológico, aunque los recursos siguen siendo limitados y el estigma alrededor de las adicciones aún dificulta que muchos pidan ayuda. El testimonio de uno de ellos resume la dualidad de su experiencia: “Estaba luchando en dos guerras”, dice, refiriéndose al conflicto externo y al interno contra la dependencia.
Soldados ucranianos: la lucha contra las adicciones
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