El ministro de Finanzas de Corea del Sur y el gobernador del Banco de Corea han enfatizado la necesidad de una coordinación estrecha entre las políticas fiscal y monetaria, especialmente en un contexto de tensiones en Oriente Medio y volatilidad en los mercados de materias primas como el oro.
Según informes, el gobernador del Banco de Corea, recientemente nombrado, ha señalado que adoptará un enfoque cauteloso y flexible en la política monetaria, teniendo en cuenta los riesgos derivados de la situación en Irán y su posible impacto en la estabilidad financiera y los precios de la energía.
El mismo funcionario ha manifestado su intención de impulsar el desarrollo de una moneda digital de banco central (CBDC) y explorar el uso de tokens de depósito, aunque ha indicado que, por ahora, no se incluirán las stablecoins en dicha agenda.
Además, se ha destacado que las autoridades surcoreanas están alineando sus estrategias fiscal y monetaria ante el creciente interés en el mercado del oro, que ha sido impulsado por la incertidumbre geopolítica y la búsqueda de refugios seguros por parte de los inversores.
El viceprimer ministro y el gobernador del Banco de Corea han reiterado que la comunicación y la acción conjunta entre el gobierno y la autoridad monetaria son esenciales para enfrentar los desafíos externos sin comprometer los objetivos internos de crecimiento estable y control de la inflación.
