SpaceX ha alcanzado un hito fundamental en el desarrollo de su sistema de transporte interplanetario al completar la primera prueba de encendido estático de duración completa de la etapa superior de la Starship «Versión 3» (V3). Este avance despeja uno de los obstáculos más importantes antes de su primer lanzamiento, programado para el próximo mes.
El camino hacia el Vuelo 12
La misión, designada como el 12º test de vuelo integrado (IFT-12), representará el debut de la configuración V3, la cual es más grande y potente que sus predecesoras. Según lo anunciado por Elon Musk el pasado 3 de abril, la ventana de lanzamiento se sitúa para principios o mediados de mayo de 2026.
Este lanzamiento marcará el regreso de Starship a los cielos tras un paréntesis de casi seis meses, siendo el primero desde el Vuelo 11, que tuvo lugar el 13 de octubre de 2025. La prueba de encendido estático de la etapa superior, reportada el 14 de abril, se suma a una prueba previa realizada hace cuatro semanas con la primera etapa de la V3, la cual involucró a 10 de los 33 motores Raptor y finalizó anticipadamente debido a un problema con el equipo de tierra.
Innovaciones técnicas de la Starship V3
La iteración V3 no es solo un ajuste menor, sino una evolución sustancial del diseño. Entre sus características principales destacan:

- Dimensiones: Con una altura de 408.1 pies (124.4 metros), la V3 es aproximadamente 4 pies (1.2 m) más alta que la versión V2.
- Propulsión: Incorpora los nuevos motores Raptor 3, que ofrecen significativamente más potencia, reducen el peso y optimizan los costos de producción.
- Capacidad: El diseño incluye un Super Heavy Booster y una etapa superior más altos, junto con un incremento en la capacidad de propelente.
Estas optimizaciones en la manufacturabilidad y eficiencia tienen un objetivo ambicioso: elevar la capacidad de carga útil hacia las 200 toneladas métricas en órbita terrestre baja (LEO) mediante una configuración totalmente reutilizable. Esto representa un salto drástico comparado con el objetivo de aproximadamente 35 toneladas de las versiones anteriores.
La implementación de estas capacidades es crítica para el cumplimiento de metas estratégicas, como las misiones lunares Artemis de la NASA y el eventual despliegue de vuelos tripulados hacia Marte.
