La fiebre por el festival Spilt Milk se apoderó de Canberra, Australia, atrayendo a una multitud de fanáticos de la música a la capital. El evento, que contó con la presencia de una de las estrellas musicales más grandes del mundo, también impulsó el turismo en la ciudad.
En un incidente aislado, la policía decomisó una pistola réplica Glock en el festival. Afortunadamente, la mayoría de los asistentes se comportaron de manera ejemplar, permitiendo que el evento transcurriera sin mayores contratiempos.
El festival Spilt Milk no solo ofreció música, sino que también representó un importante impulso económico para Canberra, demostrando el poder de los eventos musicales para atraer visitantes y dinamizar la economía local.
