Un equipo de 20 paleontólogos ha anunciado recientemente el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio, Spinosaurus mirabilis, en una región remota del Sahara nigerino. Este hallazgo del depredador prehistórico está reescribiendo los últimos capítulos de la era de los dinosaurios. La expedición, liderada por el paleontólogo Paul Sereno de la Universidad de Chicago, desenterró esta criatura, que parece salida de las orillas de un río, a pesar de las abrasadoras temperaturas del Sahara central.
La característica más llamativa de Spinosaurus mirabilis es su distintiva cresta en forma de cimitarra. El equipo inicialmente recogió fragmentos del cráneo en 2019, sin poder identificar la especie debido al tamaño y singularidad de los fósiles. En 2022, un regreso a la zona reveló dos ejemplares adicionales, confirmando la existencia de esta nueva especie con su cresta única. El análisis de los canales vasculares en los huesos y la textura de la superficie sugiere que esta enorme hoja podría haber estado cubierta por una queratina similar al pico de las aves modernas. Los paleontólogos creen que esta característica prominente podría haber sido una señal visual llamativa para la exhibición o el reconocimiento de la especie, especialmente en el exuberante entorno fluvial del antiguo Níger.
Durante años, la comunidad paleontológica ha debatido si el Spinosaurus era un nadador de aguas profundas o un depredador costero. Algunos científicos recientes argumentaban que estos piscívoros eran completamente acuáticos, pero el descubrimiento de S. mirabilis cuenta una historia diferente. Estos animales vivían en sistemas fluviales interiores exuberantes, a entre 500 y 1.000 kilómetros de cualquier línea de costa antigua. No perseguían ballenas en alta mar, sino que vadeaban en aguas poco profundas. Sereno describe su visión de este dinosaurio como una “garza infernal”, un depredador con patas robustas capaz de capturar enormes peces prehistóricos en aguas de hasta dos metros de profundidad, y con una estructura dental única, perfecta para asegurar a sus presas.
El origen de este descubrimiento se remonta a una única frase escrita en la década de 1950 por un geólogo francés, que mencionaba dientes en forma de cuchillo encontrados en un rincón remoto de Níger. Sin embargo, el lugar permaneció inexplorado durante los siguientes 70 años. Finalmente, guiados por un guía tuareg, el equipo se adentró en el corazón del Sahara y descubrió el “oro” de la paleontología. Este hallazgo representa una gran victoria para el patrimonio científico de Níger, y los fósiles serán trasladados al Museo Fluvial de Niamey, una instalación de cero energía actualmente en construcción.
Después de transportar más de 100 toneladas de fósiles desde el desierto, Paul Sereno considera el Sahara como una puerta de entrada a un mundo perdido, un territorio definitivo para los paleontólogos aventureros dispuestos a soportar sus duras condiciones. Utilizando técnicas avanzadas de tomografía computarizada (TC) y modelado digital, el equipo global de artistas paleontológicos de Sereno transformó los fragmentos de fósiles en una vívida reconstrucción 3D de S. mirabilis. Este descubrimiento no permanecerá encerrado en un laboratorio; un modelo colorido y táctil de la cresta de S. mirabilis se presentará por primera vez en el Museo de los Niños de Chicago el 1 de marzo. Los resultados de la investigación se publicaron el 19 de febrero en la revista Science.
