La reunión de Split Enz ha generado una ola de entusiasmo entre fanáticos de todas las edades. Cassidy, quien recientemente cumplió 60 años y se retiró, compartió su amor de décadas por la banda, recordando haberlos visto en cada presentación en Sídney. “Me atraparon porque eran tan peculiares. Había mucha música extraña en los 70, pero ellos tenían una mezcla extraña de melodías pegadizas, temas inusuales y me encantaba cómo se vestían”, comentó, reafirmando que siguen siendo su banda favorita.
Barb Watson, de 61 años y residente de Christchurch, también vivió un momento especial al ver a Split Enz poco antes de su separación en la década de 1980. “Me encanta la energía. Hay gente de mi edad hasta jóvenes de 18 años y todos nos sabemos las letras. La idea de que la música realmente permea nuestra cultura es muy evidente aquí”, explicó. Watson incluso reveló una conexión personal con la música de Tim Finn: conoció a su esposo en un concierto de Finn en Lyttelton, donde el hermano de su ahora esposo tocaba la guitarra.
Watson se mostró entusiasmada con la presencia de jóvenes fanáticos y el público más veterano. “No me he sentido vieja. En un evento como este, creo que no importa, todos disfrutan de la música. Tengo buenos zapatos, mi poncho para la lluvia, mi sombrero, pero los zapatos cómodos son imprescindibles. Hoy hay mucha piel a la vista, creo que son muy valientes, yo no lo haría”, añadió.
