El encuentro entre el Sporting y el Gil Vicente estuvo marcado por un fuerte dispositivo policial en la zona norte del estadio, específicamente junto al sector de la claque Directivo Ultras XXI.
Según ha adelantado A Bola, el refuerzo de la seguridad se debió a informaciones recogidas por la Unidade Metropolitana de Informações Desportivas (UMID), que indicaban una cisión en el grupo organizado de adeptos.
Esta fractura interna, originada por desentendimientos relacionados con un acto electoral y la sustitución de la cúpula directiva, podría derivar en la creación de una nueva claque dentro del mismo sector del recinto.
