Square Enix ha estado comunicando durante algún tiempo que apuesta por una estrategia totalmente multiformato, con un cambio aparente tras las “decepcionantes” ventas de exclusivas temporales para PS5, como Final Fantasy 16 y Final Fantasy 7 Rebirth.
La compañía, presumiblemente, ha llegado a la conclusión de que lanzar sus juegos en otros mercados posteriormente perjudica sus ventas, algo que ya se ha visto reflejado en otras empresas de terceros.
Siendo justos, probablemente no estén equivocados, por lo que optar por una estrategia multiformato tiene sentido.
Pero la empresa ha estado molestando cada vez más a la base de fans de PlayStation al no practicar lo que predica.
Esta semana, lanzó Bravely Default: Flying Fairy HD Remaster –originalmente una exclusiva de Switch 2– en Xbox Series X|S, Xbox One y PC.
La inclusión de Play Anywhere indica algún tipo de acuerdo con Microsoft, aunque esto es solo nuestra especulación.
Esto sigue al lanzamiento de la aclamada novela visual Paranoramasight: The Mermaid’s Curse a principios de año, que solo está disponible en Switch, PC y dispositivos móviles.
Y han surgido docenas de otras inconsistencias señaladas por los fans: Dragon Quest Monsters: The Dark Prince, Harvestella y Dragon Quest Treasures se lanzaron en los últimos años sin versiones para PS5, y no hay planes a la vista.
Ahora, siendo justos, títulos como Octopath Traveler y otros han sido portados a PlayStation posteriormente, por lo que supongamos que Square Enix diría que sí está cumpliendo su promesa, ya que eventualmente lanza sus productos en todas las plataformas.
En este caso específico, no dudamos de que Bravely Default eventualmente llegará a PS5.
Pero los fans de PS5 están prestando atención: si Square Enix está siguiendo esta nueva estrategia multiformato, como no deja de recordarnos, ¿por qué tantos títulos están saltándose las consolas de Sony de repente?
