La NASA ha calificado como un incidente “Tipo A” la fallida misión Starliner de 2024, que dejó a dos astronautas varados en el espacio durante meses. Esta clasificación, la más severa de la agencia espacial, se reserva para incidentes que causan daños superiores a los 2 millones de dólares (1.49 millones de libras esterlinas), la pérdida de un vehículo o su control, o incluso, la muerte.
El incidente, que captó la atención mundial, mantuvo a los pilotos en el espacio por más de nueve meses antes de su regreso en marzo pasado.
Jared Isaacman, el nuevo director de la NASA, criticó duramente el jueves a Boeing, la empresa constructora de Starliner, y a la propia agencia espacial por la mala toma de decisiones y el liderazgo deficiente que condujeron al fracaso de la misión.
