Steam ha completado su transición a un cliente de 64 bits para Windows. Este cambio implica que la plataforma de distribución de videojuegos ya no funcionará con versiones de 32 bits del sistema operativo.
La migración a 64 bits permite a Steam aprovechar al máximo los recursos del hardware moderno, lo que se traduce en mejoras de rendimiento y estabilidad. Aunque la mayoría de los usuarios ya utilizan sistemas de 64 bits, aquellos que aún emplean versiones de 32 bits de Windows ya no podrán ejecutar el cliente de Steam.
Este cambio se alinea con la tendencia general de la industria del software hacia arquitecturas de 64 bits, que ofrecen mayor capacidad de memoria y mejor rendimiento en comparación con las de 32 bits.
