Caída estrepitosa en las valoraciones: ¡Solo un 56% de aprobación en Rotten Tomatoes! La quinta y última temporada de Stranger Things enfrenta la peor crisis de recepción en su década de existencia, desatando una verdadera guerra de reseñas digitales en plataformas globales tras un controvertido episodio.
El foco de la tormenta es una extensa escena del personaje Will Byers en el capítulo “The Bridge”, donde el actor Noah Schnapp entrega un monólogo emotivo revelando los secretos centrales de su personaje, mientras el villano Vecna finaliza su plan para destruir el mundo. Este momento ha provocado la ira de los espectadores, quienes lo han calificado como “lo peor en la historia del cine”.
Las cifras confirman la magnitud del problema: después de valoraciones excepcionales en temporadas anteriores, la quinta entrega registra actualmente el porcentaje más bajo en la historia de la serie, con un 56% en Popcornmeter. El episodio siete, en particular, recibió una calificación devastadora de 5.4 sobre 10 en IMDb.
Una batalla campal de reseñas:
- Reseñadores furiosos otorgan calificaciones de 1 sobre 10 con comentarios como: “El peor episodio de la historia. Stranger Things me ha decepcionado profundamente”.
- Fans leales responden con reseñas de 10 sobre 10, afirmando: “Si dejas el teléfono a un lado y realmente ves y escuchas, disfrutarás el 90% de los episodios”.
- Críticas al enfoque en el desarrollo emocional de los personajes en lugar de las “matanzas sangrientas” esperadas.
A pesar de la intensa controversia, la serie ha mantenido su enorme atractivo popular, acumulando 102.6 millones de espectadores en todo el mundo en solo cuatro semanas de la quinta temporada, sumándose al récord de 1.2 mil millones de espectadores de las temporadas anteriores.
El episodio final, que se transmitirá a las 3:00 a.m. hora de Arabia Saudita la noche de Año Nuevo, tendrá una duración de dos horas y también se proyectará en cines. Los hermanos Duffer, productores de la serie, han advertido previamente al público que no espere un final sangriento al estilo de Game of Thrones, lo que profundiza las dudas sobre la capacidad del desenlace para satisfacer a una base de fans profundamente dividida.
