La historia de la música está a punto de ser subastada. En marzo, Nueva York será el escenario donde Christie’s ofrecerá una colección excepcional que incluye la Fender Mustang de 1966 utilizada por Kurt Cobain para interpretar el icónico Smells Like Teen Spirit de Nirvana, junto con piezas clave de la trayectoria de The Beatles.
La colección, meticulosamente reunida durante décadas por Jim Irsay, propietario del equipo de fútbol americano Indianapolis Colts y un apasionado melómano, incluye guitarras de leyendas como David Gilmour (Pink Floyd), Jerry Garcia (Grateful Dead), Eric Clapton, John Coltrane y Johnny Cash. La subasta principal se llevará a cabo el 12 de marzo en Nueva York, mientras que el resto de la colección estará disponible en línea y en la ciudad entre el 3 y el 17 de marzo. Parte de los ingresos generados se destinarán a las causas benéficas que Irsay apoyó en vida.
Entre los tesoros que se ofrecerán, destacan las letras manuscritas de «Hey Jude» de The Beatles, así como guitarras pertenecientes a John Lennon, Paul McCartney y George Harrison. Amelia Walker, responsable de ventas en Christie’s, comentó a la AFP: «Creo que podemos decir que esta colección de instrumentos de The Beatles es la más importante jamás reunida por alguien que no fuera miembro del grupo».
«Hay cinco guitarras de The Beatles en su colección, así como la primera batería Ludwig de Ringo Starr y el piano de John Lennon, en el que compuso varias canciones del (mítico álbum) Sgt. Pepper», precisó Walker.
Se estima que la batería podría alcanzar los dos millones de dólares, mientras que las guitarras podrían venderse por alrededor de un millón. Sin embargo, la joya de la corona podría ser la guitarra de Cobain, que, según los expertos, podría superar los cinco millones de dólares. «Es una guitarra talismán para las personas de mi generación que vivieron la era grunge», enfatizó Walker.
La guitarra de Cobain ya tiene un historial de ventas millonarias. En 2020, la guitarra utilizada en el legendario concierto «MTV Unplugged», meses antes de su trágica muerte en 1994, se vendió por seis millones de dólares y fue donada al Royal College of Music de Londres.
