Un esqueleto montado de Nanotyrannus bautizado como «Jodi» y estimado entre 6 y 9 millones de dólares se subasta en Sotheby’s en Nueva York, tras una investigación que confirmó que este dinosaurio carnívoro del Cretácico superior era un género distinto y no un joven Tyrannosaurus rex.
La subasta de «Jodi» en Nueva York y su valor estimado
El esqueleto fosilizado, conocido como «Jodi», alcanza una longitud cercana a los 20 pies, o 6 metros, según los detalles técnicos difundidos por los organizadores. La casa Sotheby’s exhibió la pieza en su sede de Manhattan antes del martillo previsto para el martes.
Con aproximadamente 191 elementos de hueso fósil y un cráneo prácticamente completo, el lote está catalogado por los especialistas como uno de los ejemplares mejor conservados de su tipo.
We now know that they coexisted.
El debate científico sobre el Nanotyrannus y su distinción del T. rex
Durante décadas, la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre si el Nanotyrannus constituía un género independiente o si se trataba meramente de una etapa juvenil del Tyrannosaurus rex. El punto de partida de la discusión se remonta al descubrimiento en 1942 del primer cráneo en Cleveland. Sin embargo, las investigaciones concluyeron que los especímenes analizados eran adultos completamente formados debido a los anillos de crecimiento en sus huesos.
Only three Nanotyrannus skeletons are known to exist. Now, #SothebysNewYork has one of them. Its name is Jodi. Come see Jodi in person at the Breuer building in New York from 13 October ahead of the live sale on 27 October. Measuring approximately 6.5-feet-tall when mounted… pic.twitter.com/oMHI8OKdIP
Ambos depredadores habitaron los mismos territorios hace aproximadamente 67 millones de años, durante el periodo Cretácico. Megan Jenkins, paleontóloga de la Universidad de Portsmouth, explicó que el Nanotyrannus presentaba una complexión mucho más grácil y esbelta, acompañada por dientes en forma de cuchilla ideales para desgarrar carne con rapidez. En contraste, el T. rex poseía una estructura robusta con mandíbulas capaces de triturar huesos enteros.
El descubrimiento en Montana y los antecedentes de excavación
La historia de «Jodi» comenzó en terrenos privados del estado de Montana, dentro de la Formación Hall Creek. La ranchera Jodi Pierson descubrió los restos fósiles en su propiedad en 2019, un hallazgo que posteriormente protagonizó la serie documental «Dino Hunters» transmitida por Discovery Channel en 2020. El trabajo de extracción en el campo corrió a cargo del paleontólogo comercial Clayton Phipps.
El propio Phipps descubrió en 2006 el famoso fósil conocido como «Dueling Dinosaurs» a solo ocho millas —unos 13 kilómetros— del lugar donde apareció «Jodi». Dicho bloque muestra los restos de un Nanotyrannus y un Triceratops aparentemente enfrentados en combate, y su posterior estudio aportó datos clave para formalizar la separación taxonómica entre el Nanotyrannus y el T. rex.
La controversia sobre la comercialización privada de fósiles
La venta de piezas paleontológicas de este calibre genera posiciones encontradas entre los investigadores académicos y los entusiastas de la recolección comercial. Por un lado, la Society of Vertebrate Paleontology, representada por su presidente Stuart Sumida, defiende que los hallazgos de gran relevancia científica deben permanecer en instituciones públicas para garantizar el estudio por pares y el acceso educativo de las próximas generaciones.

Por otro lado, los defensores de las casas de subastas argumentan que los excavadores comerciales asumen riesgos financieros considerables que las universidades públicas rara vez pueden costear. Expertos como Cassandra Hatton sostienen que, sin la inversión de los cazadores de fósiles privados, muchos tesoros prehistóricos jamás habrían salido a la luz.
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